Pensando en AMLO

Pensando en AMLO

Pensando en AMLO



Como no puedo dejar de ser novelista, me pregunto: ¿AMLO será un hombre feliz y vivirá en paz? ¡No! ¿Él y sus hijos se sentirán a salvo en México después de lo acontecido con Maduro? ¡No! ¿Confiará en Trump? ¡No! ¿Le tendrán sin cuidado las resoluciones judiciales de los tribunales de Brooklyn? ¡No! ¿Descarta la idea de que la Interpol pudiera emitir una ficha roja para detenerlo a la espera de una extradición? ¡No! ¿Se verá vestido con el uniforme anaranjado de los presos en EU? ¡No! ¿Aceptará que nunca nadie lo va a traicionar a pesar de haber llenado de poder, favores y dinero a un sinnúmero de políticos? ¡No! ¿Confiará en que sus ex colaboradores le guardarán lealtad a cualquier precio, o que su estado de salud le ayudará a resistir la adversidad? ¡No! ¿Creerá en el apoyo incondicional de su propio movimiento cuando los gobernadores impuestos por él, además de distintos legisladores, Sheinbaum y gobernación lo desconocieron al tratar de imponer, de nueva cuenta, a Rocha Moya? ¡No! ¿Creerá en la honradez de sus hijos muy a pesar de los presuntos delitos en poder de la opinión pública? ¡No! ¿Seguirá disfrutando una relación matrimonial intensa y gozosa? ¡No! ¿Confiará en el género humano? ¡No! ¿Tendrá amigos leales? ¡No! ¿Aceptará, en su fuero interno, que su gobierno fue un desastre? ¡No! ¿Le dolerá el desabasto de medicinas y la insuficiencia dramática en los servicios públicos de salud o se afligirá por haber destruido las instituciones republicanas y desperdiciado perversamente el ahorro de los mexicanos? ¡No!

 

Ahora, como jefe Máximo, ¿volverá a crear el Seguro Popular, o las guarderías infantiles, o los refugios para mujeres golpeadas, combatiría ferozmente a los carteles, destruirá laboratorios y arrestará a los capos para evitar una intervención de EU o una devastadora guerra comercial, en lugar de los abrazos y no balazos? ¡No! ¿Restaurará la división de poderes para reponer el Estado de Derecho y solo así estimular el desarrollo económico y social, antes de que volvamos a resolver nuestras diferencias con las manos? ¡No! ¿Se arrepentirá de haber dividido a los mexicanos entre chairos y fifís? ¡No! ¿Volverá a crear los organismos autónomos garantes de nuestra democracia como el INE, el Trife, el INAI, el INEGI, la CNDH o dotará a la FGR de una independencia obligatoria? ¡No! ¿Adoptará, de nueva cuenta, la reforma educativa ejecutada por su antecesor en el cargo, de cuyo nombre no quiero acordarme, o luchará para reestablecer la libertad de expresión, de modo que incontables periodistas, columnistas, comentaristas y politólogos vuelvan a los medios de difusión masiva? ¡No! ¿Estará pensando en asilarse en la Cuba de sus sueños, cuando Trump podría apoderarse de dicha isla en cualquier momento? ¡No! ¿China, Rusia, Nicaragua o Sudáfrica, le concederían asilo sobre la base de que estarían comprando un problema diplomático? ¡No! ¿Disfrutará los ahorros obtenidos como producto de su trabajo…? ¡No! ¿Quisiera visitar el Museo de Arte Moderno en NYC… para recrear la mirada en obras clásicas del arte universal? ¡No! ¿Estará leyendo a Cervantes o a Shakespeare, o la vida de Calígula o la de Nerón? ¡No! ¿Pensará en que Dios y la virgen de Guadalupe lo van a ayudar y a proteger? ¡No!

 

¿Tomaría las decisiones necesarias para detonar el crecimiento económico a una tasa mínima del 2.5%? ¡No! ¿Fomentaría la certeza jurídica para atraer a inversionistas y crear empleos, capitalizar a las empresas y generar riqueza? ¡No! ¿Realizaría elecciones limpias en el 2027, aun cuando Morena corriera el peligro de perder la mayoría calificada en el congreso? ¡No! ¿Dejaría de comprar la voluntad política del electorado sobornándolo con recursos del erario supuestamente destinados a la educación, a las obras de infraestructura, a la salud y a la seguridad pública, entre otros objetivos constitucionales más? ¡No!  ¿Aplicaría una purga interna en la 4T para encarcelar a quienes se hubieran hecho de una riqueza inexplicable? ¡No!

 

AMLO fue el peor presidente y es el peor ex presidente de la historia de México, solo comparable con Santa Anna y, por lo visto, está pasando el peor momento de su existencia, pero nada comparable con la catástrofe económica que nos espera si después de etiquetar como “basura” a los bonos mexicanos, continúa la pérdida del grado de inversión, con sus terribles consecuencias ya conocidas…